El 26 de abril de 2018, Virginia P. Alonso, codirectora de Público, escribió un artículo en el que relataba un episodio de violencia sexual que vivió cuando tenía 13 años y volvía en bus de tomar unas hamburguesas con sus amigos. Ese mismo día, Cristina Fallarás escribió un tuit que decía: «Tenemos que contar las agresiones, violaciones, compañeras. Este relato nos lo han hurtado. Debemos construirlo para que otras reconozcan… #Cuéntalo». A las dos semanas casi 3 millones de mujeres habían compartido sus violaciones, vejaciones, abusos y agresiones.

Al igual que lo hizo Twitter en 2018, nosotras repetimos el mismo ejercicio en nuestro encuentro con Cristina, participando así  en la memoria colectiva de la violencia contra las mujeres que todas hemos sufrido pero que manteníamos en silencio. #Cuéntalo pasó así de ser un movimiento en una red social a convertirse un testimonio histórico y colectivo de la violencia machista narrada en palabras de las propias mujeres.

Ahora, Cristina ha escrito «Ahora contamos nosotras», un libro en el nos identificamos con el silencio, dolor y vergüenza que hay detrás de cada agresión y creamos así cadenas de testimonios.  Por eso es tan importante contarlo. Para que otras mujeres sientan que lo pueden contar también.