Nuestro encuentro con Cristina Fallarás empezó con toda una declaración de intenciones:  «si entro en un consejo de administración de una televisión pública o en cualquier otro órgano público, entramos todas. No contemplo la participación en lo público si no es en representación de todas, para eso existe lo público».

Cristina acaba de publicar su última novela, «Honrarás a tu padre y a tu madre». Una novela autobiografía sobre la memoria, una familia de verdugos y de víctimas, una familia de silencios. La suya. Para curar la herida, ella ha rellenado esos silencios con palabras.

«Hola, me llamo Cristina y he salido a buscar a mis muertos». Esa es la primera frase del libro. Cuenta su historia porque, según ella, la memoria empieza en lo personal y privado para luego alcanzar el dominio público. Para que la memoria histórica funcione en España, afirma, es necesario empezar a contarla en primera persona, desde la casa y la familia, porque «todo aquello que no cambia en la intimidad de lo doméstico y de lo íntimo, no puede cambiar en lo social, y si no cambia en lo social no puede cambiar en lo jurídico y si no cambia en lo jurídico no puede cambiar en lo político ni en los medios de comunicación».