Manuela Bergerot nació en Argentina durante la dictadura militar.  Graduada en Información y Documentación, se especializó en políticas públicas de memoria en España y Argentina. En la actualidad es responsable técnica de Memoria en el Grupo Parlamentario Podemos Asamblea de Madrid.

En su visita nos ha recalcado la importancia de ponerse “gafas moradas” a la hora de hablar de memoria histórica . “A nivel colectivo, la memoria tiene que ser tratada con perspectiva de género, ya que la lucha de las mujeres siempre se ha observado como una lucha individual, pero no una lucha colectiva”.  Nos habló de la figura de Ascensión Mendieta (a quien el Club de las 25 galardonó el año pasado). Ascensión representa la lucha de toda una vida para poder darle un entierro digno a su padre y hacer duelo. Pero ese duelo individual es el duelo colectivo que deberíamos hacer todos como pueblo, afirma Manuela.

Según Manuela, la memoria no es solo una tarea de recuerdos y pasado, sino de presente y futuro. Y los jóvenes deberían desempeñar un papel fundamental para combatir la cultura de la impunidad todavía imperante, para así “hacer resistencia frente a lo rápido que es destruir los derechos fundamentales”.

Su intervención ha terminado con una frase que bien podría convertirse en mantra: “la memoria la activamos desde el presente y por tanto es una proyección de futuro, para poder mirar hacia adelante”.