Mayte Carrasco, periodista de guerra, ha estado en la mayor parte de las guerras en los últimos 10 años. Ha visto caer uno a uno a la mayoría de los dictadores del mundo árabe. Y tiene muchas anécdotas. En nuestro encuentro, sin embargo, elije hablarnos de un tema que le apasiona desde su primera guerra: la filosofía de la violencia.

Se refiere, ni más ni menos, al proceso por el cual la violencia empieza a habitar dentro de una persona, como si de un virus se tratara. Personas no violentas que se convierten en asesinos.  Responsables de supermercados cuyo único pensamiento ahora es subirse a una furgoneta y matar a occidentales.

“Siempre me ha interesado esa conversión del ser humano” explica, “el proceso por el cuál una persona normal de repente se convierte en líder de una brigada, y da órdenes de matar. En las guerras no hay ley, la ley es de cada persona y del estatus que adquiere dentro de esa guerra, porque cuando uno entra en guerra se convierte en una persona distinta. Y ahí es cuando tiene que decidir si sale ese demonio que todos llevamos dentro”.