Soledad Murillo, Secretaria de Estado de Igualdad y socia del Club de las 25, nos acompañó en la última comida del año. En su intervención, ha mostrado su preocupación por la subrogación  y la consecuente colonización semántica del lenguaje por las exigencias del mercado.

«Tenemos que replantearnos qué significa ser madre desde un punto de vista ético» afirma, «tenemos que hacer preguntas incómodas, como por ejemplo: ¿son los vientres de alquiler un tema de reproducción asistida, o hay algo más detrás?»

Para ella, la respuesta está clara: no se trata solo de reproducción asistida y la terminología está jugando un papel fundamental en esta reformulación semántica de lo que significa la maternidad. Al hablar de gestaciones y no de madres, ¿hemos pasado de ubicar la maternidad como una elección personal de las mujeres a considerarnos gestantes?

Soledad concluye con la convicción de que todas estas preguntas son fundamentales para posicionarnos frente a la creciente instrumentación del cuerpo de la mujer,  una instrumentación de nuestras formas de identidad y autodefinición, y así impedir que todo lo que hemos logrado hasta ahora, que es hablar de la maternidad como una elección, se vea saboteado.