Susana Gisbert es fiscala de violencia de género y portavoza de la Fiscalía de Valencia. Al principio de nuestro encuentro, especifica que ella es fiscala de violencia de género por vocación. Este comentario, que podría parecer anecdótico en otro tipo de profesiones, en la jurisprudencia sin embargo destapa una terrible realidad. «La mayor parte de las personas que se dedican a la violencia de género tanto en la fiscalía como en la judicatura» dice, «es porque no le queda más remedio».

Susana explica que solo existen juzgados exclusivos de violencia de género en capitales de provincia. En el resto de ciudades, los juzgados  llevan todo tipo de casos, además de violencia de género.

«Estos juzgados no tienen personal especializado, ni exclusividad en la atención, ni guardia permanente»explica, «son juzgados que aunque nos los hayan vendido como especializados, no lo son, sino que tienen asignada la violencia de género por reparto, que es muy distinto».

Por ello, recalca, es muy importante cuestionar cuando se afirma con rotundidad que en España existe una gran cantidad de juzgados especializados en violencia de género. Porque la mayoría no lo son.