Ante la tristeza, estupefacción y rabia por la sentencia de La Manada, nuestra presidenta Cristina Almeida y la magistrada Luz Almeida desgranan en nuestro último encuentro los pormenores de dicha sentencia y el porqué de la misma.

Cristina comenta que tanto la sentencia como el voto particular es una escenificación directa de como no se tienen que hacer las cosas. La sentencia declara probadas todas las condiciones de violación, pero sin embargo no se admite que se trata de una violación.   

“Este tipo de sentencias se seguirán repitiendo mientras que no eduquemos en otra forma de sexualidad, en otro modelo de sociedad”, continúa. En la sociedad actual se impone el derecho a poseer a través de la pornografía y se desarrolla una sexualidad agresiva desde la infancia. En este sentido, esta sentencia es muy representativa, afirma Almeida, porque subyace esa idea intrínseca en la cultura patriarcal de que la penetración siempre es un placer.

“Estamos luchando contra algo mas profundo, contra una concepción patriarcal del protagonismo, la sexualidad, el deseo, el respeto, entre otras”. Por eso, repite, ser feminista no es un título, sino una necesidad.