A poco más de una semana de la primera sesión de investidura, celebramos nuestra última comida antes del verano con Irene Montero, portavoz de Unidas Podemos en el Congreso.

Irene comienza su intervención con toda una declaración de intenciones:  «la política no es solo política institucional. La política es todo aquello que las persona hacemos para cambiar nuestras vidas y para garantizar derechos».

Desde esa postura, habla de la importancia de un debate bidireccional, de un debate donde tanto la política institucional como el movimiento feminista (o una parte de él) puedan expresar y compartir prioridades, preocupaciones y expectativas: «seguimos confiando en la capacidad transformadora de la política institucional a la vez que nos reafirmamos en el planteamiento que teníamos al principio: quien puede promover procesos sociales que desemboquen en procesos políticos de cambio es la sociedad civil organizada».

Tras esta pequeña introducción el debate se abre a todas las presentes y en la mesa los temas se van enlazando unos con otros de manera suave y ordenada a la vez que va transcurriendo la comida: la importancia del lenguaje, prostitución y vientres de alquiler, violencia sexista… las ideas son infinitas pero el tiempo siempre es limitado.